Qué es
El phishing utiliza correos falsos (y el smishing, SMS falsos) que imitan a organizaciones reales para que pulses un enlace e introduzcas contraseñas, datos de tarjeta o códigos de un solo uso en una web fraudulenta.
Cómo funciona
- Recibes un mensaje sobre un paquete, un peaje pendiente, una devolución de impuestos, un bloqueo de cuenta o un premio.
- Un enlace te lleva a una copia de una web real.
- Introduces tus claves, tu tarjeta o tus datos personales, que van directamente al delincuente.
- Los datos se usan de inmediato o se venden, a veces seguidos de una llamada de un falso «equipo antifraude».
Señales de alerta
- Pagos pequeños y urgentes («paga 1,99 € para reprogramar la entrega»).
- Enlaces con faltas de ortografía o palabras extra en la dirección.
- Saludos genéricos y presión para actuar rápido.
- Peticiones de códigos enviados a tu móvil.
Un caso real
El centro de denuncias de delitos en internet del FBI (IC3) ha alertado de campañas masivas de SMS que suplantan a empresas de peajes en muchos estados de EE. UU., creadas con kits de «phishing como servicio» que permiten enviar millones de mensajes.
Cómo protegerte
- No pulses enlaces de mensajes inesperados; escribe tú la dirección web.
- Activa la verificación en dos pasos, mejor con una app o una llave de acceso (passkey).
- Reenvía los SMS fraudulentos a tu operador o denúncialos donde te indique.
- Usa un gestor de contraseñas: no las rellenará en webs falsas.
Si te ha pasado
- Si introdujiste tu tarjeta, llama a tu banco y cancélala.
- Si introdujiste una contraseña, cámbiala en todos los sitios donde la uses y activa la verificación en dos pasos.
- Desconfía de llamadas posteriores que digan ser del equipo antifraude de tu banco.
- Denuncia el mensaje ante el servicio nacional correspondiente.
Ayuda paso a paso por país: Me han estafado: ¿qué hago?
Qué dicen las normas
El marco de responsabilidad compartida de Singapur obliga a las operadoras a bloquear SMS de remitentes no registrados, y el marco australiano de prevención de estafas incluye a las telecos. Cada vez más países exigen registrar el identificador de remitente de los SMS comerciales.
Fuente: www.ic3.gov