A principios de 2024, un empleado de la ingeniería Arup en Hong Kong participó en una videollamada con lo que parecían el director financiero de la empresa y varios compañeros. Siguiendo sus instrucciones, hizo varias transferencias por un total de unos 25 millones de dólares. Todas las demás personas de la llamada eran deepfakes.
Ver ya no es creer. Durante años, el consejo habitual ante los correos del «fraude del CEO» era verificar por teléfono o vídeo. Esa defensa ahora tiene un agujero.
Copiar es barato. Los vídeos públicos de directivos (presentaciones de resultados, conferencias, entrevistas) bastan para crear clones convincentes de su voz y su cara.
Qué deben cambiar los equipos financieros
- Verificar las peticiones de pago por un canal distinto y acordado de antemano, nunca por el mismo por el que llegó la petición.
- Usar palabras clave o devolver la llamada a números conocidos para aprobar importes altos.
- Exigir doble aprobación para beneficiarios nuevos y transferencias urgentes.
- Formar al personal: urgencia más secreto es la señal clásica de fraude.
El control que funciona es el procedimiento, no la percepción.
Análisis de Fraud Watcher
Fuente: CNN sobre el caso Arup — www.cnn.com




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